0:00 / 0:00 Audio
Loading...
Chapter 1 Log in Go PremiumAudiobooks · Study Tools

 

 

🎙️ Read Aloud
0:00 / 0:00
Chapter 1

Mateo 15

15:1 Entonces algunos fariseos y maestros religiosos de Jerusalén vinieron a Jesús y le preguntaron:

15:2 “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados al no lavar sus manos antes de comer?”

15:3 “¿Por qué ustedes quebrantan el mandamiento por causa de su tradición?” respondió Jesús.

15:4 “Pues Dios dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’, y ‘Cualquiera que maldice a su padre o a su madre debe ser condenado a muerte’.

15:5 Pero ustedes dicen que si alguno le dice su padre o a su madre ‘todo lo que yo deba darles a ustedes ahora lo doy como ofrenda a Dios,’ entonces

15:6 no tiene que honrar a su padre. De esta manera ustedes han anulado la palabra de Dios por causa de sus tradiciones.

15:7 ¡Ustedes son unos hipócritas! Bien los describió Isaías cuando profetizó:

15:8 ‘Este pueblo dice que me honra pero en sus mentes no hay interés hacia mí.

15:9 Su adoración hacia mi es inútil. Lo que enseñan son solo exigencias humanas’”.

15:10 Entonces Jesús llamó a la multitud y les dijo: “Escuchen y entiendan esto:

15:11 No es lo que entra por la boca lo que los contamina, sino lo que sale de ella”.

15:12 Entonces los discípulos de Jesús vinieron a él y le dijeron: “Ciertamente te das cuenta de que los fariseos se ofendieron por lo que dijiste”.

15:13 “Toda planta que no haya sembrado mi Padre será arrancada”, respondió Jesús.

15:14 “Olvídense de ellos—ellos son guías ciegos. Si un hombre ciego guía a otro hombre ciego, los dos caerán en una zanja”.

15:15 Entonces Pedro dijo: “Por favor, dinos lo que quieres decir con esta ilustración”.

15:16 “¿Aún no lo han entendido?” respondió Jesús.

15:17 “¿No ven que todo lo que entra a la boca pasa por el estómago y luego sale del cuerpo como un desperdicio?

15:18 Pero lo que sale de la boca viene de la mente, y eso es lo que los contamina.

15:19 Porque lo que sale de la mente son pensamientos malos, asesinatos, adulterio, inmoralidad sexual, hurto, falso testimonio, y blasfemia,

15:20 y esas son las cosas que los contaminan a ustedes. Comer sin lavarse las manos no los contamina”.

15:21 Jesús se fue de allí y se dirigió hacia la región de Tiro y Sidón.

15:22 Una mujer cananea de ese lugar vino gritando: “¡Señor, Hijo de David! ¡Por favor, ten misericordia de mi, pues mi hija sufre grandemente porque está poseída por un demonio!”

15:23 Pero Jesús no respondió en absoluto. Sus discípulos vinieron y le dijeron: “Dile que deje de seguirnos. ¡Sus gritos son muy molestos!”

15:24 “Yo fui enviado únicamente a las ovejas perdidas de la casa de Israel”, le dijo Jesús a la mujer.

15:25 Pero la mujer vino y se arrodilló delante de él, y le dijo: “¡Señor, por favor, ayúdame!”

15:26 “No es correcto tomar el alimento de los hijos para dárselo a los perros”, le dijo Jesús.

15:27 “Sí, Señor, pero aun así, a los perros se les deja comer las migajas que caen de la mesa de su amo”, respondió ella.

15:28 “Tu confías en mí grandemente”, le respondió Jesús. “¡Tu deseo está concedido!” Y su hija fue sanada de inmediato.

15:29 Entonces Jesús regresó, pasando por el mar de Galilea. Se fue hacia las montañas cercanas y allí se sentó.

15:30 Grandes multitudes vinieron a él, trayéndole a aquellos que estaban cojos, ciegos, paralíticos, mudos y también muchos otros que estaban enfermos. Los ponían en el piso, a sus pies, y él los sanaba.

15:31 La multitud estaba asombrada ante lo que ocurría: los sordos podían hablar, los paralíticos eran sanados, los cojos podían caminar, y los ciegos podían ver. Y alababan al Dios de Israel.

15:32 Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Siento pesar por estas personas, porque han estado conmigo por tres días y no tienen nada que comer. No quiero que se vayan con hambre, no sea que se desmayen por el camino”.

15:33 “¿Dónde podríamos encontrar suficiente pan en este desierto para alimentar a semejante multitud tan grande?” respondieron los discípulos.

15:34 “¿Cuántos panes tienen ustedes allí?” preguntó Jesús. “Siete, y unos cuantos peces pequeños”, respondieron ellos.

15:35 Jesús dijo a la multitud que se sentara en el suelo.

15:36 Entonces tomó los siete panes y los peces, y después de bendecir la comida, la partió en trozos y la dio a los discípulos, y los discípulos la daban a la multitud.

15:37 Todos comieron hasta que estuvieron saciados, y entonces recogieron las sobras, llenando así siete canastas.

15:38 Cuatro mil hombres comieron de esta comida, sin contar a las mujeres y a los niños.

15:39 Entonces Jesús despidió a la multitud, subió a la barca, y se fue a la región de Magadán.

🎙️

AI Read Aloud is Premium

The AI voice reader is included with Books4Free Premium — unlimited read-aloud across all books, full audiobooks, study summaries and quizzes.

Founding Member — $1.99/mo, for life